Que le vamos a hacer, te has muerto de la manera más tonta. Después de las barbaridades que has hecho te ha
quitado la vida un triste ciclomotor, ni tan siquiera un "Seiscientos". Podías haber quedado la mar de bien muriéndote de otra manera, en un avión envuelto en llamas, en un Messeratti a
350 por hora, delante de un toro como espontáneo...pero no, tú siempre llevando la contraria.
El otro día esperabamos que salieras de ésta como salias siempre de todas pero no ha podido ser. Si te hubieras quedado en Madrid no te hubiera pasado esto. Te recordaremos.