Esto sí era el "Curso del 63" y no la serie de televisión. Esto era un internado a golpe de campana (no es metafórico), aquí no cabían
miradas de soslayo ni cabreos, ni lágrimas. Ahí te daban una patada en el mismísimo culo y si les fallaba la puntería mala suerte, para uno... claro.